Monitorear la calidad del aire mediante sensores de CO2 parece ser un paso esencial para mejorar el ambiente interior y, por extensión, el bienestar de los usuarios de estos espacios comunes.
¿Alguna vez ha sentido fatiga al final del día, una baja de energía, una sensación de malestar? ¿Y si esto estuviera relacionado con un nivel demasiado alto de CO2, partículas finas o compuestos orgánicos volátiles en la sala u oficina en la que trabaja?
Sensores de calidad del aire: CO2, PM2.5 - PM10, HCHO/O3, TVOC, los elementos medidos y los umbrales a controlar
El sensor de CO2 - La base
El CO2 o dióxido de carbono es un gas inerte compuesto por una molécula de carbono y dos moléculas de oxígeno. Presente en una concentración atmosférica de aproximadamente 400 ppm, esta aumenta en ambientes cerrados, ya que es liberado por el organismo en el proceso de respiración.
El aumento de esta concentración conlleva consecuencias negativas para la salud a partir del umbral de 1000 ppm (ANSE, 2013).
- Disminución del rendimiento cognitivo (toma de decisiones, concentración);
- Disminución de la sensación de confort;
- Acentuación de la sensación de fatiga.
El problema es que es muy difícil evaluar el nivel de CO2 ambiental sin el sensor de CO2 adecuado, ya que el gas es inodoro. Paradójicamente, muy pocas empresas o escuelas están equipadas con sensores de CO2 fiables, a pesar de que permitirían aumentar la sensación de bienestar y el rendimiento cognitivo.
La COVID-19 contribuyó a la concienciación general sobre la importancia del monitoreo de la calidad del aire interior. El Alto Consejo de Salud Pública recomienda ventilar la habitación a partir de 800 ppm de CO2 (HCSP). La concentración de CO2 permite juzgar la buena ventilación.
Los sensores de COVT / TVOC / HCHO - Compuestos orgánicos volátiles
Según cancer-environnement, la familia de los compuestos orgánicos volátiles (COV) agrupa todas las moléculas formadas por átomos de hidrógeno y carbono (hidrocarburos), y aquellas cuyos átomos de hidrógeno son reemplazados por otros átomos como el nitrógeno, el cloro, el azufre o el oxígeno.
Según la exposición, estos COVT pueden tener consecuencias importantes para la salud que, a largo plazo, pueden llegar a causar cáncer.
La mayoría de ellos se concentran en ambientes interiores. La ventilación es un método eficaz para controlar y limitar esta concentración en los edificios.
Los sensores de Particulate Matter: PM2,5 y PM10
Las PM2,5 y PM10, Particulate Matter (o partículas finas para los íntimos); 2,5 para menos de 2,5 micras y 10 para menos de 10 micras. Se deben principalmente a la actividad humana como el transporte, la industria, las chimeneas. Estas partículas finas son responsables, según la OMS, de aproximadamente 300.000 muertes prematuras en Europa cada año.
Los sensores de Ozono O3
La contaminación por ozono es muy común en Europa. El ozono es muy irritante para el sistema respiratorio. Las concentraciones aumentan considerablemente en verano debido al calor. Según airparis, el umbral máximo de 120 µg/m3 no debe superarse.
Red privada LoRaWAN, la arquitectura ideal para implementar una solución de monitoreo de la calidad del aire de forma sencilla
Una vez identificados los diferentes contaminantes potenciales, es necesario definir cómo monitorear los niveles presentes para luego adaptar las acciones a implementar. Implementar una solución de monitoreo de la calidad del aire a escala de una institución educativa, oficinas o una pyme se puede realizar de forma sencilla, y sin grandes inversiones, especialmente gracias a la implementación de una red de lectura de sensores LoRaWAN.
De hecho, LoRaWAN permite la instalación de sensores de CO2 fiables e inalámbricos en tantas salas u oficinas como sea necesario. Todos estos equipos pueden ser supervisados desde un punto central: ejemplo oficina SPARWAN Panel de control
Sensores de CO2 para escuelas y oficinas: la elección de la simplicidad
Existen sensores de CO2, muy sencillos de leer, ya sea mediante un indicador luminoso (verde, amarillo o rojo) o mediante un emoticón. El uso de este tipo de sensor permite una lectura rápida y desapegada de los datos técnicos. Los usuarios se sienten integrados y concienciados con la acción de mejora de la calidad del aire. Puede tratarse de un niño en una escuela, de una maestra o de un empleado de oficina.
Según su función, resulta sencillo activar la ventilación o la apertura de una ventana, por ejemplo. Estos sensores, además del CO2, permiten monitorizar otros datos como la temperatura y el nivel de humedad.
De hecho, existen otras versiones más completas para medir todos los contaminantes potenciales mencionados anteriormente.








